No duerme en la noche? que hacer.

 

Si el bebé no duerme toda la noche, se despierta, llora antes de que lo acuesten en su cuna, quiere ‘unas palmaditas’ en la espalda para conciliar el sueño o se levanta en la madrugada, es momento de hacer un alto para hacer algunos ajustes que puedan ayudar a que esas anheladas horas de descanso se cumplan sin tormentos ni lágrimas.

 

La especialista recomienda establecer un horario, y para evitar caer en un error sobre el cálculo del número de horas recomendadas para el pequeño, explica que: “En un periodo de 24 horas, un bebé entre el primero y el cuarto mes, duerme de 12 a 16 horas. Hacia los 6 meses, duerme entre 10 y 15 horas; de los 6 a 9 meses, entre 11 y 14 horas y de esa edad hasta el año y medio suelen dormir dos siestas”, y agrega que a partir de los dos años, sólo dormirán una siesta con el fin de no afectar el descanso nocturno.

Ahora es momento de tomar nota sobre las siguientes consideraciones que pueden ayudar a que el bebé tenga una mejor calidad de sueño, lo cual le permitirá estar descansado durante su jornada:

Es recomendable que lo haga, ya que puede evitar que tenga sueño a la hora acostumbrada. Es importante que los bebés duerman en un entorno cómodo y en una habitación con clima agradable.

Tips:

Tener una rutina todas noches es lo mejor y lo mas aconsejable. es la forma mas facil de que nuestros hijos este preparados para ir a dormir ya que hay veces se puede tornar fustrante y agotador.

Tip: No debe ir a la cuna más tarde de la hora acostumbrada con la intención que despierte ‘no tan temprano’, eso no funciona y sólo trastorna su reloj biológico.

Los niños no requieren de este tipo de estímulos, ya que sólo los provoca a seguir despiertos y pueden convertirse en una condicionante para conciliar el sueño.

Tip: La televisión debe estar fuera de la recámara, así se evita que no descansen por la luz y el ruido que genera, así como que quede prendida por horas si se omite programar el apagado automático.

Algun tipo de juguete puede convertirse en su mejor compañía para que acepte quedarse en su cuna, hay que decirle que lo acompañará y que podrá cerrar sus ojos sin temor. Es una dependencia benigna que en nada perjudica al pequeño y sí puede otorgarle seguridad y confianza.

Es otro elemento que se puede integrar cuando ya está limpio y cambiado. Puede recibir este hermoso regalo justo unos minutos antes de acostarlo.

Tip: Tocarlo es una fuente de enorme satisfacción, no sólo para el pequeño, también para los padres.

Nunca hay que utilizarla la cuna como un lugar al que va después de una reprenderlo, porque el niño lo relacionará como algo negativo, debe saber que ante todo es un sitio de descanso y tranquilidad.

Tip: Las sábanas no deben cubrirle la cara, lo mejor es que lleguen a la altura de su pecho. También es importante que no duerma con ropa con la que pueda enrollarse o que le impida respirar.

La constancia y perseverancia son la base del éxito en el inicio de cualquier cambio en la rutina, es clave hacer los ajustes que sean necesarios para que la salud del pequeño se vea beneficiada.